La guía que necesitas para una transformación digital de éxito

Gestión y procesos

Consigue una transformación digital exitosa

El mercado español se encuentra en crecimiento, no solo desde un punto operativo sino dentro de la aplicación de técnicas que han cambiado el paradigma de lo que es necesario para que esas propuestas se posicionen en el mercado y generen las ganancias que se estaban esperando.

Ese es el motivo porque se han realizado a lo largo de los últimos dos años inmensos esfuerzos para llevar a un plano digital la mayor cantidad de aspectos operativos y logísticos de las organizaciones.

Este crecimiento denominado transformación digital es un proceso lento que va alcanzando más fuerza dentro de la economía española, al punto que pensar en una forma de hacer negocios similares a la de hace algunos años es sinónimo de quedar obsoleto por la competencia ante clientes que están más interesados en conocer todas las opciones para suplir de la mejor manera sus necesidades.

No obstante, a pesar de que muchas empresas aseguran que disponen de un buen grado de apoyo tecnológico, la cámara de comercio española puntualiza que precisamente es en una mala aplicación de las técnicas de digitación que permite trabajar en un entorno de la web sea interna o externa es una de las fallas más recurrentes.

Es por ese motivo que hemos tomado en esta ocasión unos minutos para comentar lo que se considera que son las cuatro claves más relevantes a la hora de incursionar en el campo de esta evolución de cómo trabajamos, a fin de que tengas a tu disposición las herramientas más útiles de tu lado.

Gestión almacén

Claves para llevar a cabo una transformación digital fácil, sencilla y lo más rápida posible.

La transformación digital no es algo que ofrecerá los resultados inmediatos o pueda edificarse de la noche a la mañana. Como quizás ya hayas leído en otras entradas es una macro visión empresarial, donde su busca abarcar en su totalidad todos los aspectos que puedan de una u otra manera mejorar el desempeño y optimizar los recursos disponibles. Agilizando de igual manera el flujo de trabajo con el uso no únicamente de hardware (servidores, maquinaria, computadoras), sino de aplicaciones y software a medida que automaticen toda actividad a su menor tiempo posible.

Estos puntos angulares de la transformación digital van a facilitar el proceso de creación y prestación de productos y servicios generando una data que será adecuadamente registrada y analizada para ofrecer congruentemente los mejores resultados en todo momento.

Para alcanzar entonces esta visión, se debe comenzar desde la alta gerencia a trabajar en pro de este objetivo, y es prudente en ese contexto tomar como guía las siguientes claves que facilitarán el proceso de manera que pueda desenvolverse lo mejor posible:

1. No perder de vista el objetivo que buscamos.

Muchas veces se cree que esta transformación digital es realizar una inversión y ¡Voilá! Ya hemos terminado. Desafortunadamente esto no es posible por dos motivos principales: No se trata únicamente de la tecnología que se tiene sino como esta es aprovechada por nuestro capital humano. Y dos, desafortunadamente la tecnología va en constante movimiento, y lo que era tendencia o la mejor opción hace unos meses no necesariamente lo sigue siendo hoy en día.

Es por ello que hay que centrarse en las cosas que realmente persigue esta visión de la transformación digital: primero, mantener en primer lugar el valor del cliente y la identidad de la organización. Ese norte es el que permitirá decidir cuáles son las necesidades de gestión de empresas en la que debemos enfocarnos. ¿Nuestro mercado está en países de habla hispana e inglesa? Entonces nuestro proyecto de manejo de relación con los clientes (CRM) debe ser hecho a medida en inglés y español.

Cada paso que se da busca mejorar los tiempos y la experiencia del usuario. Si durante la transición no se hace un cambio de manera estructurada, nos exponemos a perder clientes y bajar las ventas por ese error, que es todo lo contrario que queremos lograr.

2. Saber con qué recursos contamos y cómo conseguirlos.

Quien busca abarcar más de lo que puede tiende a fallar en los objetivos que se plantea. Llevar una transformación digital tendrá un costo superior a medida que mayores sean las áreas que van a colaborar en el proceso. Si no es adecuadamente planificado, se arriesga a dejar el proyecto a la mitad, y eso aunque efectivamente hay un progreso dado, no implica que estamos listo para dar ese salto.

Igualmente es necesario determinar por un experto si la capacidad de estas herramientas tecnológicas, desde un punto de vista de infraestructura, es capaz de manejar el aumento de clientes, pedidos e información generada que vamos a verter en nuestro proyecto de digitalización.

3. Involucra a todos los miembros de los equipos de trabajo.

Hablamos de un cambio de visión. Es decir, no es solo comprar y hacer cosas, sino concebir de manera diferente cuál es la información que manejamos y cómo haremos para poder usarla en nuestro beneficio. Para ello, cada miembro del equipo de trabajo deberá ser parte del proyecto de desarrollo de software a medida que desees emplear para desempeñar esas tareas.

El grupo de personas o directivos que está enfocado en favorecer la transformación debe buscar opiniones y apoyar el acercamiento de los demás trabajadores a las herramientas. De manera que no sean intimidados por las mismas: Si tu trabajador prefiere emplear una hora en hacer un reporte que puede hacer en menos de dos minutos gracias a una aplicación a medida, no estas logrando lo que te propones.

4. Marca la ruta, piensa en el futuro.

Tomar la decisión de empezar un proyecto de transformación digital es el primer paso para alcanzar el objetivo. Pero no el único. Hay que plantear un tiempo para que cada fase de este proceso se dé de la manera más natural posible. Si impones el uso de un programa según tu esquema de cómo debe trabajarse es muy posible que encuentres resistencia e incluso pierdas personal.

Busca siempre marcar cada fase bajo un esquema de un proyecto SMART, donde defines qué quieres lograr, cómo vas a medir lo que se alcanzó en relación con el objetivo, si realmente es posible realizarlo, cuáles serán los recursos que usarás para ello y el tiempo en el que se deberá evaluar si el proceso dio resultados positivos.